Sábado, 19 de agosto de 2006
Existen síntomas inequívocos de que las vacaciones políticas del verano, si alguna vez existieron, llegan a su fin.
Cuando llega la lluvia, el fútbol y Zaplana retorna, vía Familia y Vida y con bríos reforzados, conjugando el verbo dimitir en segunda y tercera persona; cuando se apaga el fuego en Galicia, las playas dejan de ser enjambres imposibles y Arnaldo Otegi se adelanta por unas horas a ETA; no hay duda, ¡se acaban las vacaciones!
Cuando Otegi muestra su preocupación por el desarrollo del proceso de paz y coincide, en su inquietud, con el quinto mensaje de la banda terrorista; cuando comprobamos una vez más que tanta sintonía ni sorprende ni es novedosa, sino simple anticipación de una estrategia diseñada en los mismos cuarteles; no hay dudas, ¡las vacaciones están llegando a su fin!
Cuando algunos, ante las dificultades del proceso, afirman ufanos, algo parecido a, “ya lo decía yo” aunque siempre nos hablaron de claudicaciones y otras entregas; cuando otros nos recuerden que siempre se nos advirtió que la búsqueda de la paz sería un camino largo y difícil; que duda cabe, ¡el periodo vacacional del verano se nos acaba!
Cuando Blázquez habla de “esperanza de la sociedad” por el alto el fuego y Uriarte pide a los políticos distensión para mantener la esperanza de la paz en la sociedad y cuando, como siempre, tengo dificultad para interpretar correctamente los mensajes eclesiásticos porque desconozco si este hablar de esperanza, distensión y de paz es producto de los calores estivales o por el contrario, es que desean impregnar de coherencia sus textos y sus palabras; es algo evidente, ¡las vacaciones dicen adiós! Pero cuando reanude sus emisiones el radiopredicador y éste afea la conducta de los prelados endosándoles un rapapolvo urbi et orbi, entonces será señal inequívoca de que el verano ha terminado y nuestras vacaciones, si las tuvimos, unas batallitas para contar y exagerar.
Publicado en la sección de opinión, DESTACADOS DEL DIA, de
El Otro Diario
Por: Júcaro | General | Comentarios (0) | Referencias (0)