Miércoles, 26 de julio de 2006
Cuando George W. Bush emite por primera vez su veto presidencial contra el uso de células madres embrionarias, nace, en un hospital sevillano, una niña liberada de una terrible enfermedad hereditaria.
Carmen, que ese es su nombre, podrá jugar como cualquier otra niña, y podrá hacerlo, gracias al denominado Diagnóstico Genético Preimplantatorio (DGP) que ha permitido corregir la terrible herencia de la distrofia muscular de Duchenne.
La novedad no está tanto en el método, como en el hecho que la técnica se utilice, por primera vez, en un hospital público. En Sevilla tuvo que ser; Andalucía lleva tiempo apostando por la investigación en el campo de la genética y no es casual que un centro público andaluz sea el primero en ofrecer esta posibilidad de una vida normal a través de la manipulación genética. Hasta la fecha Andalucía es la primera, y única, comunidad del Estado español que reconoce como derecho ciudadano el acceso gratuito a este sistema de diagnóstico que permite a las parejas con problemas de transmisión hereditaria, tener hijos sanos.
Seguramente todos se alegran del feliz nacimiento de Carmen, pero habría que recordar al siempre ponderado arzobispo de Valencia cuando, en una pastoral reciente, dejó dicho y escrito que “La sociedad trata a un embrión humano como a un embrión de un cerdo”, o la actitud mojigata del Partido Popular que llegó a recurrir la Ley andaluza repudiando y eludiendo los problemas de miles de pacientes y trabando a la comunidad científica española.
La niña Carmen podrá llevar una vida normal, ojalá así sea. Y todo gracias a que una sociedad laica avanza frente a los obstáculos y discursos morales de sectores religiosos y otras opciones conservadoras.
Comentarios relacionados:
Obispos y ciencia
Por: Júcaro | Sociedad | Comentarios (3) | Referencias (0)
El principal argumento contra estos diagnosticos y tratamientos no es moral sino biologico, y la Iglesia yerra el tiro cuando da la murga con sus historias esotericas.
Ante todo mis felicitaciones a la niña y a sus padres por la feliz curacion pre-parto de la niña. El problema es si esta va o no a transmitir su propension a sufrir de esa enfermedad a sus hijos.
Las tecnologias geneticas curan o mitigan el caso puntual, pero a largo plazo van a empeorar el material genetico de la especie, que hasta ahora se "libraba", y pido perdon por la expresion, de los "elementos defectuosos", pido perdon de nuevo, por el camino de darles una vida corta, y el mecanismo de la seleccion hacia el resto dejando libre al material genetico de componentes defectuosos.
Eso no es de mi cosecha, sino que lo dejo escrito Konrad Lorenz, Premio Nobel de Medicina, al que espero que nadie califique de enemigo del progreso o de nazi sin escrupulos.
Otro | 26-07-2006 11:55:52
"Las tecnologias geneticas curan o mitigan el caso puntual, pero a largo plazo van a empeorar el material genetico de la especie" si en ciertos sectores existe esta inquietud supongo que lo correcto es continuar incentivando y apoyando la investigación para reducir "esos elementos defectuosos" (Otro, la expresión tiene mandanga). No intentarlo supondría , reduciéndolo al absurdo, el entregarnos a esas posturas éticas-morales-religiosas ultraconservadoras que propugnan la no intervención en el designio divino.
Saludos
Júcaro | 26-07-2006 12:42:45
Parece que no me explico:
1 - Con estas intervenciones no se "arregla" el problema genetico, solo se corrige el problema puntual de la persona afectada. Pero esta puede pasar la enfermedad o su propension a la misma a su descendencia.
2 - No tengo nada en contra de religiosos y moralistas, pero no es esta mi posicion. He expuesto un argumento estructamente biologico. No es del designio divino de lo que estamos hablando sino de Darwin, que funciona igual de bien en los galapagos como en las personas.
Otro | 27-07-2006 06:55:45