Sábado, 22 de julio de 2006
Tenía pensado escribir algo sobre la percepción de que la cabeza de Bush es un páramo de ideas y su boca toda una mierda. Exactamente como la de Aznar que, en una muestra más de su estulticia, entre risas y autosuficiencia, publicita su próximo libro y se muestra orgulloso de la foto de las Azores. Desconocemos cuántos muertos necesitan éstos para, en su estupidez, entender que se equivocaron cuando nos dijeron aquello de la necesidad de extender las guerras para acabar con el terrorismo, hacer un mundo más seguro e imponer la democracia.
Tenía pensado escribir sobre este asunto pero, en el rastreo diario por la blogosfera, me topo con una fotografía, de la guerra, que perturba como ninguna otra. Porque, estos días, de Oriente Medio, nos llegan muchas imágenes. No ocurre igual en otros conflictos bélicos actuales, ni cuando el terrorismo actúa en N.Y.C., Madrid o Londres, por ejemplo. Sin embargo, esta ocasión, no hay obstáculo, ni pruritos morales; tampoco se reclama dignidad para las víctimas. La orgía de horror, sangre y muerte se imprime en las páginas de los periódicos y los testimonios gráficos del desastre se nos cuela en todos los medios para que comprobemos la magnitud de la tragedia.
Hemos visto niños inermes en brazos de adultos, adultos desesperados huyendo del espanto o yaciendo entre escombros y sangre. Hemos contemplado, una vez más, los mismos desastres de todas las guerras; edificios destruidos, puentes rotos y camiones de ayuda alimentarías bombardeados y muerte, sobre todo mucha muerte. Pero de todas las fotografías horrendas que nos llegan, una me ha producido estupor y pena.
En la imagen aparece una niña israelita escribiendo un mensaje en un obús que luego será lanzado. Es la fotografía de la desesperanza, la confirmación de que la paz tendrá que seguir esperando y que se inocula el veneno del odio. Cuando, al volver a casa, esa niña vea en la televisión los efectos del penúltimo bombardeo igual se siente feliz, con el espíritu patrio henchido de emoción, pensando que la muerte, el caos y la destrucción lo produjo el obús donde escribió, por ejemplo: “Saludos desde Israel, que tengáis un buen día”.
Las niñas son israelitas; la misma desazón hubiera producido si fueran libanesas o palestinas. Sabemos que un tercio de los muertos en Líbano son niños; que ésta, como todas, es una guerra contra los niños. Suele decirse que la primera baja de una guerra es la verdad. Observando esta foto habría que decir que la segunda es la inocencia.
Por: Júcaro | Terrorismo | Comentarios (5) | Referencias (1)
Es curiosa la hipocresía de la sociedad occidental, especialmente de los que manejan los medios, cuando se ocultan las imagenes de los muertos de los atentados en Europa y EEUU, mientras que en oriente se dan de tortas por sacar fotos de cadáveres destripados. Una muestra más de la doble moral que impregna todo.
Menos mal que cada vez despierta más gente.
Hugo Denis | 22-07-2006 21:22:29
Efectivamente, es positivo el que cada vez haya más ciudadanos en alerta ante la mentira y la manipulación oficial. Tus palabras, Hugo Denis, me recuerdan que tenemos la suerte de contar con intelectuales con el compromiso de John Berger,Noam Chomsky, Harold Pinter o José Saramago que, frente a la narración oficial, y en una clarificadora carta publicada en El País entre otros, nos cuentan las mentiras oficiales, tergiversaciones y omisiones que se nos transmiten.
Saludos
Júcaro | 22-07-2006 22:10:27
Júcaro,
más veces quisiera enviarte comentarios, pero... ¿Qué decir cuándo se está de acuerdo tanto en el fondo cómo en la forma? Se supone que los comentarios son para aportar algo diferente, notas complementarias, puntos de discusión. No tengo la costumbre de enviar comentarios de simple apoyo, aunque a veces me gustaría decir simplemente: ¡Sí Señor, así es!.
Si tienes pocos comentarios no será porqué no te leemos sino más bien porque te salen los posts tan redondos y evidentes que ya queda todo dicho.
Pero esta vez sí quiero enviar un comentario sólo de apoyo, porque has mostrado una sensibilidad especial que comparto plenamente, y espero que la comparta mucha más gente. Esa foto de las niñas israelitas (la que yo he visto eran dos niñas) la encontré sin ningún comentario, entre otras muchas en una página gráfica de un periódico. Pero me impactó tanto que la recorté para guardarla. Y esa coincidencia contigo sobre una imagen entre cientos, me ha permitido sentir un poco de la emoción que da la solidaridad humana frente al dolor y la injusticia. Esa solidaridad que tanto echo de menos viendo las posturas oficiales de los gobiernos de nuestro mundo supuestamente civilizado; parece que el nuestro es el único gobierno con ojos para ver y boca para opinar. Y por esa soledad lo tienen fácil los que le acusan de antisemita, los que de tanto aplicar la ley del talión ya no tienen esos ojos para ver.
Pero nosotros sí, aún podemos ver, y contínuamente contemplamos fotos terribles, contínuas matanzas en Irak, en Líbano, parece que ya nos estemos habituando, pero la foto de esas niñas tenía algo más terrible aún: el horror del presente trasladándose a las futuras generaciones. Ahora ya sé que nos esperan muchos años sin paz, muchos años para seguir escribiendo desde la trinchera de la razón.
Josep | 24-07-2006 18:52:42
Júcaro | 24-07-2006 22:57:36
EL PITO | 27-01-2008 19:56:36
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Comentar en Blogs « 14 de abril | 2007-12-04 18:17:41
[...] fotografía de la desesperanza, ellos seguramente buscaban otras secuencias fotográficas. Como escribe Fernando mh los buscadores son tontos.
También llegan, por similitud. La primavera pasada se acercaron, hasta este blog, multitud de vi [...]