Miércoles, 19 de julio de 2006
La Iglesia oficial española, la misma que radia muestras suficientes de su concepto de vida, parece que no está muy conforme con la posibilidad que en la escuela se enseñe valores distintos a las que se pregonan en su emisora. Proclama que una educación en valores puede terminar por convertirse en una enseñanza ideológica, con cierto grado de adoctrinamiento. Pronuncian estas palabras sin sonrojo ni pudor; como si sus escuelas fueran limbos ideológicos y no se impartiera doctrina.
Sin embargo, el temario de la nueva asignatura solo podrá recoger los valores emanados de la Constitución. Si esto es así, ¿qué es lo que temen?, ¿quieren acaso que nuestros niños desconozcan la realidad social? Igual prefieren cerrar los ojos y recurrir, por ejemplo, al simbolismo de las manzanas y las peras o al más arcaico del polen de las flores.
Por lo que ha publicado la prensa, la asignatura Educación para la Ciudadanía se articula en los siguientes enunciados:
Sentimientos y emociones; aceptación de la propia identidad y respeto a las diferencias desde una actitud respetuosa, solidaria y tolerante. Entonces, ¿dónde está el pecado?
Sociedades plurales; rechazo de la injusticia y discriminación por razón de sexo, origen, diferencias sociales, creencias o relaciones afectivo sexuales ¿Dónde escondemos la Constitución?
Mujeres. El alumno tiene que asumir la igualdad de derechos entre sexos ¿Dónde está el error moral?
Democracia. Conocimiento de la Constitución, instituciones locales y autonómicas hasta llegar a las europeas ¿Dónde está lo nocivo?
Derechos humanos. Para su conocimiento y defensa ¿Será peligroso que se conozcan estos derechos?
Impuestos y consumo. Aquí si entiendo más lógico los reparos de los monseñores ¿Pagar impuestos?, ¿qué es eso?
De la actitud de algunas congregaciones, patronales o asociaciones, y de algunos obispos, sorprende: por un lado, que pidan al Estado la renuncia a definir los valores y reglas de convivencia, que renuncie igualmente a la posibilidad de transmitirlos en su sistema educativo. Sorprende también, la suficiencia de la que hacen gala permitiéndose la libertad de hacer llamadas a la desobediencia ciudadana a las leyes aprobados por el poder Legislativo y resulta risible el anuncio de las principales patronales de la enseñanza, FERE y CECE, en el sentido que editarán sus propios libros la margen de la LOE.
Resulta significativo que aquellos que imparten doctrina todos los días clamen ahora al cielo porque en las escuelas se hable de respeto, solidaridad y responsabilidad entre otros valores. Aún no se han percatado de que vivimos en un Estado de Derecho y no confesional y que la ideología de la sotana, amparada durante tantos años, queda relegada a la libertad individual de cada uno, según credo.
¡Que se les acaba el chollo, vamos!, o eso espero.
Por: Júcaro | Sociedad | Comentarios (0) | Referencias (0)