Martes, 09 de mayo de 2006
El Derecho es esencialmente lenguaje, escribió el eminente jurista Eduardo García de Enterría, para añadir que la ley es un precepto que surge de una autoridad externa que ha de expresar, y en palabras precisas, su mandato, el cual ha de resultar comprensible en iguales términos por todos. No parece habitualmente que ese lenguaje sea comprensible, pero menos aún lo son ciertas sentencias. Los políticos suelen afirmar que acatan el dictamen de los tribunales, algo que no deja de ser una chorrada; ¡qué remedio! No tienen los políticos, tampoco el vulgar ciudadano, otra opción que acatar aunque sea desde la discrepancia más radical.
Conocida la condena de tres policías por detención ilegal de dos militantes del Partido Popular -parece más ajustada la condena por falsedad de documento público-, y recordando las imágenes se podría concluir que se exonera la falta de puntería y, sobre todo, que la Justicia se administra según adscripción política. Porque ¿cuantos ciudadanos han sido llamados a declarar y puestos en libertad sin cargos?, ¿cuantos esposados en plena vía pública fueron llevados a comisaría y tras declarar, salieron?, ¿cuantos retenidos sin presencia de abogado alguno? y ¿a cuántos se les llama telefónicamente para comunicarles que “pasaría un coche, sin distintivos policiales, a recogerle”? Mañana me afilio.
Dignifica la dimisión del Delegado de Gobierno sin esperar sentencia firme alguna. ¡Aquí nadie dimite!, exclamamos indignados muchas veces; repasando hemerotecas o blogs sabemos que unos nunca dimiten aunque una desmemoriada Esperaza Aguirre declare que:
“En Inglaterra hubiera caído Tony Blair y habría una cascada de dimisiones” olvidando cierta actuación policial británica en el último verano.
Existen otras sentencias sobre punterías que sonrojan, como cuando el Tribunal Supremo absuelve a un enfermero por la no probada puntería en su violación a una paciente.
En fin, falta de puntería en un lenguaje “mirando al tendido” y sobretodo en sentencias que a este lego en materia jurídica, causan perplejidad.
Por: Júcaro | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)