Miércoles, 22 de marzo de 2006
Como ni soy original, ni pretendo serlo. Como existen analistas muy capaces y conocedores que ya nos están ofreciendo sus sesudos análisis. Como otros blogs se encargan de ello, con más acierto que yo pueda hacerlo, renuncio a repetir lo que otros ya han hecho por mí. Por ello: no escribiré de que ETA declara un alto el fuego permanente porque ya lo hicieron michael o angellus, ni afirmaré que ha estallado la tregua, ni que estamos ante una oportunidad histórica o que ZP consigue el fin de la violencia etarra. Tampoco quiero plantarme ante algunos indeseables, uno ya lo hizo por mí, y espetarles: alto el fuego:¿y ahora qué?
Hoy, como todos los miércoles, me senté adelante del televisor para ver la sesión de control. Y mientras que las caras de esperanza se reflejaban en los rostros y gestos de muchos diputados, he tenido la sensación de que la bancada popular estaba alicaída. Aplaudieron ,sin entusiasmo, cuando Rajoy cambió el tono de sus primeras manifestaciones sobre el asunto del día; casi no aplaudieron cuando, como todos los miércoles, Acebes y Zaplana preguntaron, con sus especiales habilidades, a la Vicepresidenta. Parecían estar bajos de moral y lamentado que hoy pueda ser el principio del fin. Frente a ellos, un Zapatero invitándoles a sumarse a la esperanza lo que provocó ciertas voces de reproche entre los populares que fueron silenciadas rápidamente y un Rajoy con su habitual cara inexpresiva pero que se manifestó en su aspecto más comedido. Igual, dentro de cinco minutos, se despoja de esa moderación y vuelve a ofrecer su perfil más tosco.
Hoy que la paz es más posible, he recordado a las víctimas esperando que ya no vuelva a derramarse sangre; también a los ciudadanos del País Vasco que pasaron del terror de la dictadura franquista al terrorismo etarra y que ya les toca vivir en paz. También he recordado las palabras de Zapatero a Eduardo Medina: “Te voy ha regalar una Euskadi en paz”.
Por: Júcaro | Sociedad | Comentarios (0) | Referencias (0)