Miércoles, 08 de marzo de 2006
Son innumerables las ocasiones en las que Rajoy nos deja muestra de su nivel de hombre de estado. Sorprende porque aparenta cordura, saber estar y comunicar. Sin embargo solo se queda en eso, en pura apariencia. Quizá porque juega a representar el papel que otros le escriben; quizá por ser reo de su incapacidad para saldar la hipoteca de aquel nombramiento digitalizado.
En vísperas del día de la mujer trabajadora no tuvo otra ocurrencia que utilizar un lenguaje sexista impropio no ya de un aspirante a la Moncloa sino de cualquier persona con un mínimo de decoro, corrección en el lenguaje y ajeno a las soeces expresiones machistas tan propias de ciertas mentalidades.
“Se cepillaron, con perdón, a parte de las mujeres y quedó un Gobierno con más hombre que mujeres”. Otra vez el machismo más repulsivo; otra muestra de las obsesiones sexuales de los dirigentes del Partido Popular. Obsesiones que ya no disimulan desde que el macho por antonomasia del PP, en pleno clímax mitinero, pidió un metro para medir su virilidad y la clac rugió de éxtasis.
Antes dos diputados populares fueron fue sorprendido visitando páginas porno en sesión plenaria en la que se debatía sobre la llamada violencia de género. Entonces, parecían hacerlo a escondidas y desviaron la atención sobre el periodista que los sorprendió. Otro diputado Popular llamó maricón a Llamazares cuando en el Parlamento intervenía en defensa de las familias del mismo sexo; la Presidenta Rudí, en vez de afearle la conducta borró, ese término del diario de sesiones no se si como señal de reprobación para el diputado insultador o como una expresión más que todo aquello relacionado con el sexo era algo para hacer a escondidas o para taparlo.
Pero después del mitin sevillano del supermacho ibérico se abrió la espoleta sexual y ahora pasa lo que pasa. D. Manuel Fraga mostró, en su última campaña, preocupación por saber “con cuantos se acuestan las mujeres”, Rajoy en esa misma campaña que como todas volvió a perder afirmó que a Zapatero “lo tienen cogido por donde ya sabéis” y ayer mismo volvió a dar muestra de su sensibilidad y corrección cuando dijo eso de "cepillar".
Cuando alguien está sin ideas, vacío o desorientado, ocurre lo que ocurre: afloran las obsesiones.
Por: Júcaro | Sociedad | Comentarios (1) | Referencias (0)
Rajoy es un macho ibérico, y como tal debe actuar. Desde que se aprobó la Ley de matrimonios homosexuales la virilidad patria está en entredicho, los populares tienen que dejar claro que los españoles somos muy machos ¡cojones!
Saludos
merin | 10-03-2006 14:19:08