Jueves, 08 de diciembre de 2005
Desde hace tiempo algunos dirigentes políticos se mueven de tal manera que parecen esquivar las sombras que proyectan. Parecen huir de sí mismos y, por eso, y para distraer la atención, cada vez que tienen ocasión, pretenden formar un gran estrépito con declaraciones que superan, en osadía y estupidez, a las del día anterior. Cuentan que alguien, después de escuchar a Zaplana hacer unas declaraciones, le reprochó que esas mismas palabras ya las había dicho días atrás sobre otra cuestión. Utilizó el portavoz popular la objeción para resaltar, otra vez, los peligros que acechan y para reafirmar que, ante la situación actual, nunca se repetirán lo suficiente.
André Gidé dijo que: ”Todo está ya dicho, pero como nadie atiende, hay que repetirlo todo cada mañana”. Y esta parece la estrategia del Partido Popular y, en ello, se esmeran. De la A de Aznar, Acebes y Arenas a la Z de Zaplana cada mañana el periódico nos regala alguna declaración más estridente que la del día anterior. Creen jugarse un órdago constante pero ignoran que juegan a la baja porque, al reiterarse permanentemente en la descalificación, restan en vez de sumar. Cada vez necesitan alzar la voz un poco más para hacerse oír, para gritarnos sus ocurrencias, para anunciarnos los desastres más espantosos. Pero no son creíbles porque, estos tristes voceros, andan como sombras perdidas desde que, como responsables de la seguridad, fueron incapaces de evitar el mayor atentado terrorista.
Desde entonces, cada día, vuelven a deleitarnos con su ristra de insultos que, de tanto airearla, la tienen ya un tanto ajada. Y en su penúltimo acto de cinismo, nos dicen que ellos no insultan, que son los otros, pero todos escuchamos lo que vomitan las radios, las televisiones, los periódicos cuando reproducen sus declaraciones.
Las descalificaciones primero la soltaban entre los suyos, en sus actos propagandísticos, en las ruedas de prensa; luego tuvieron la necesidad de llevarla al Parlamento y hasta el propio líder, que siempre es presentado como un moderado incluso en las formas, en una sesión parlamentaria para descalificar al oponente, tiró del manual de insultos y, el aspirante a estadista, soltó, entre otros, lo de: irresponsable, frívolo, acomplejado, grotesco, lamentable, taimado, zafio, manipulador, sectario, taimado, o maniobrero entre un listado interminable y aburrido.
Ni la lucha contra el terrorismo escapa a su arenga obscenamente partidista. Zaplana otra vez, pero también podría ser Acebes, Aznar o incluso el mismo Rajoy, ha vuelto a utilizar la lucha contra el terrorismo con el mismo fin.
Resulta patético y lamentable que se empecinen en la utilización del terrorismo etarra; ya lo hicieron otras veces, incluso antes del 11-M. Pero ellos son como sombras errantes que necesitan justificar su error a diario. ETA no mata desde hace más de año y medio, en este periodo se han detenido a innumerables activistas y miembros de la banda criminal, pero si mañana consiguieran asesinar ya sabemos lo que nos dirán.
Por: Júcaro | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)