Lunes, 05 de diciembre de 2005
Dicen que la degradación del medio ambiente preocupa; que ha calado, entre los ciudadanos, la necesidad de proteger y cuidar la naturaleza, pero no lo creo. Es cierto que en los discursos de los políticos y en los programas electorales de los partidos se hace referencia a la necesidad de un desarrollo sostenible; también es cierto que las encuestas señalan una concienciación medioambiental cada vez mayor. Pero la prueba de fuego se produce cuando hay que pasar del plano teórico al real; cuando llegado el momento, colisionan la necesidad de preservar ecosistemas, parajes naturales o el litoral frente a la posibilidad de levantar edificaciones o implantar industrias. Entonces todo ese ecologismos bienintencionado se desmorona y aparecen los apologistas del ladrillo, de la industria contaminante o de los campos de golf, por ejemplo, para bendecir cualquier agresión en virtud del nuevo becerro de oro: la creación de puestos de trabajo y el desarrollismo.
Planteada la tesitura, unos abogan por la preservación y, en su caso, por un auténtico desarrollo sostenible mientras que otros, amparándose en una supuesta actuación benéfica para el pueblo, permiten recalificaciones abusivas y pintorescas; recurren estos últimos, si la situación lo preciso, a la acusación efectista y falsa de que el ecologismo está en contra del progreso y del bienestar.
Ejemplos los encontramos esparcidos por toda la geografía. En las últimas fechas la prensa española ha divulgado noticias sobre el hotel de Carboneras en Almería; la urbanización de la localidad murciana de Alhama que faltos de agua propugnan la construcción de 60.000 viviendas y 8 campos de golf o, por citar otro ejemplo, no puede olvidarse la construcción, al cobijo del AVE, de una población nueva para más de 30.000 personas en la provincia de Guadalajara.
Si se hiciera un recorrido por todas las comunidades autónomas nos toparíamos con ejemplos similares. Así, cuando nos hablen de desarrollo sostenible ya sabemos que suele ser mentira; que asistimos a un desarrollo sostenible de pacotilla, a un ecologismo falso y a un proteccionismo medioambiental que asusta. Lo del desarrollo sostenible se ha convertido en una simple marca que usan, abusan y adulteran nuestros responsables urbanísticos. Cuando nos hablan de desarrollo sostenible ya sabemos que se refieren al ladrillo. Porque, efectivamente, el ladrillo colocado adecuadamente y con un poco de cemento se sostiene bastante bien. Esa, la sostenibilidad del ladrillo y cemento, es la que tanto pregonan.
Por: Júcaro | Sociedad | Comentarios (2) | Referencias (0)
Visto lo visto, viendo tantas barbaridades que se comenten a diario y que se seguirán viendo, por ejemplo, que en Carboneras la gente del pueblo se manifestaron en favor de la destrución de su entorno natural, de la cada vez más escasez de agua a cambio de unas migajas de puesto de trabajo que pocos nativos ocuparán en el horrible complejo hotelero; tengo que darte toda la razón.
Yo vivo en la Costa del Sol que ya no es costa del sol ni es nada, bueno sol si que hay, cada vez más y más ardiente y cada vez más seca porque no llueve, pero desde hace unos años se le dió el slogan de la Costa del Golf, pero tienen proyectado que para dentro de 10 años se llame la Ciudad del Sol según el Consejero de Turismo de la Junta. Una gran metrópolis interminable desde Marbella hasta Nerja. Ya casi lo es, entre tantos bloques de edificios y urbanizaciones ya no se distingue una localidad de otra desde primera línea de playa hasta las faldas de las montañas que no paran de arañarla para sembrarlas de urbanizaciones. Puedes seguir hasta Gerona pasando por la costa murciana y alicantina que todo es igual.
Quiero huir, pero en los valles del interior también están hincando el diente y en la serranía de Ronda rodeada por parques naturales tienen monton de proyectos de urbanizaciones y campos de golf. En Camas, un pueblo de Sevilla, intentaron comprar el voto de una consejala de IU por varios millones de euros.
Me voy al la zona del cantábrico y tres cuartos de lo mismo.En una playa de Cantabria dentro de uno de los pueblos más urbanizados de la región leí una pintada que decía "Respétala o si nó te vas a Benidorm"En Asturias, cuyo slogan turístico es "Asturias, Paraiso Natural" es cada vez es menos paraiso natural y más paraiso del hormigón. El alcalde de Ribadesella, del PP (es centro de veraneo del PPijerío madrileño) dice que quiere que la villa sea "la Marbella del Norte"a base de urbanizaciones para ricos.
I want to runaway but ¿Where?
Runaway | 06-12-2005 18:52:26
Efectivamente no resulta fácil escapar de estas tropelías.
Leo que el Ayuntamiento de Estepona echa un pulso a la Junta de Andalucía antes de que el lunes entre en vigor la nueva Ley de Medidas para la Vivienda Protegida y el Suelo. Resulta que el alcalde socialista ha convocado un pleno extraordinario, tan sólo dos días antes de que comience a aplicarse esta norma y que en el Orden del Día figuran 15 puntos, una docena de ellos pretenden la aprobación de convenios urbanísticos que calculan dejarán unos 24 millones de euros en las arcas municipales. En fin, todo por la pasta, y seguro que el alcalde cuenta con el apoyo mayoritario de la ciudadanía para esquivar, con esta treta, la legalidad.
Dónde huir, es una pregunta oportuna. Si sobre el mapa de España puntuáramos de color negro o verde, según la actuación de los responsables de gestionar estos asuntos no cabe duda alguna que el mapa ennegrecerá por todos lados. Pero es preciso señalar esos puntos, hacerlos públicos, desmontarles esos discursos que ya sabemos que son mentira
Júcaro | 08-12-2005 13:42:58