Lunes, 07 de noviembre de 2005
No tienen sentido del humor; tampoco del ridículo. En Italia ha sido Berlusconi quien se ha mostrado muy irritado con Adriano Celentano por su programa Rockpolitik emitido por la RAI; en Madrid, Telemadrid ha abortado el programa TNN (Tele-No-Noticias) por los contenidos críticos con Esperanza Aguirre y lo justifican aduciendo que los referidos a Zapatero son muy duros, dudo que sean más altisonantes que los vertidos por los compañeros de Esperanza a diario. Al otro lado del Atlántico el anuncio de una cadena alternativa para América Latina, Telesur, provocó que la Cámara de Representantes de EEUU aprobara una enmienda republicana para autorizar transmisiones que contrarresten el antiamericanismo y el peligro que supone la nueva emisora para el “equilibrio informativo” en América Latina; manda narices que afirme esto el país de la CNN, Fox News o NBC, entre otras.
Todos los políticos, en todos los lugares del planeta, son conocedores de la importancia de los medios de comunicación. Saben que tener el control de esos medios es muy importante y se resisten a perderlo haciendo ostentación de una ambición insaciable. Desde que la prensa derribara a Nixon, los políticos han intensificado sus ansias de control; también es cierto que entre los periodistas han proliferado quienes se creen en posesión de la verdad absoluta y quienes se otorgan así mismo un poder que no tienen, pero ese es otro tema.
Por: Júcaro | Comunicación | Comentarios (0) | Referencias (0)