Miércoles, 26 de octubre de 2005
Cuál es la clave exacta que determina la importancia de una noticia. En ocasiones parece que los medios de comunicación buscan la novedad, más que la trascendencia de la misma; acaso lo novedoso sea lo noticiable y algo muy importante y que afecte a muchos deja de ser noticia cuando se repite permanentemente.
La gripe aviar, seguramente sería más correcto el término aviaria, no ha llegado a España; ojalá se erradique en todas las partes del globo, aunque, de extenderse, lo hará por donde asolan otras pandemias
En los últimos días, cada vez con mayor profusión, las informaciones sobre la gripe aviar acaparan más espacios informativos. Hace unos días una web de una importante emisora radiofónica española durante un buen tramo de la tarde colgó la noticia de la muerte de un loro en Inglaterra como noticia relevante; ayer, hoy y mañana los periódicos informan sobre el tema de la gripe y sus posible repercusiones económicas y sanitarias. Hoy, según nos ha informado UNICEF, sabemos que cada minuto, de todos los días, un niño menor de 15 años muere a causa del sido y otro contrae la enfermedad. La prensa se ha hecho eco de manera rutinaria, sin grandes alardes tipográficos ni sesudos reportajes o artículos de opinión que “ilustren” tan desgarradora noticia.
Es comprensible la preocupación de las autoridades sanitarias y por supuesto de las veterinarias; deben prevenir y adoptar cuantas medidas sean necesarias para que los efectos nocivos sean mínimos. No tan comprensivo es el alarmismo que, especialmente los medios de comunicación, difunden constantemente.
El miedo a lo desconocido a lo nuevo puede ser el resorte que justifique tanto espacio dedicado a lo que hoy sólo un problema veterinario sobre el que simplemente, hay que prevenir.
Desconocemos cuantas aves han muerto por este virus, cuantos seres humanos han fallecido o están contagiados pero comparado con los que tienen otras muertes rutinarias (hambre, sida, accidentes laborales o automovilísticos, violencia de género humano, cáncer, alcoholismo......) las cifras, al menos de momento, parecen ridículas y la atención demasiada.
Por: Júcaro | Comunicación | Comentarios (0) | Referencias (0)