Martes, 18 de octubre de 2005
Sería conveniente conocer quién eleva algo a categoría de noticia. Se suele afirmar que lo que no se publica simplemente no existe, no sucedió y, sin embargo, todos sabemos que no es así. Saber por qué algunos acontecimientos encuentran eco de manera bien visible en la prensa tradicional o en los weblogs y otros pasan desapercibidos, es una pregunta de difícil respuesta. Una encuesta reciente, publicada y utilizada abusivamente por alguna tendencia política, concluía que la reforma del estatut no interesaba a la mayoría de los catalanes. Sin embargo en Catalunya y en España todo lo referente al proyecto de estatut ha copado todos los periódicos, los blogs y cuantos medios queramos comprobar en las últimas semanas y por supuesto aquella corriente ideológica que renegaba del estatut, en virtud del poco interés que despertaba, no ha dejado de airearlo a su conveniencia de manera muy particular e interesada. Si la encuesta acertara en su proyección de la realidad, tendríamos que preguntarnos quién decidió provocar tanto ruido y tanto espacio a un tema tan “poco interesante”; claro que igual la encuesta falló en sus proyección.
El periodismo profesionalizado tiene que adaptarse a las nuevas demandas, a los nuevos lenguajes y formatos. Tardará más o menos pero lo conseguirá. Las bitácoras, weblogs o blogs, en realidad sólo aportan como novedad interesante el diálogo permanente con sus lectores aunque caen en el riesgo de la endogamia de manera fácil y en repetir los esquemas del periodismo tradicional. Lo más sugerente de este nuevo periodismo viene otorgado por el medio de difusión.
Tendemos a identificarnos con un periódico, con una emisora de radio o con una web. Hacemos algo nuestro el periódico que leemos habitualmente, la emisora que escuchamos o la weblog que visitamos; establecemos vínculos de fidelidad que tendemos a mantener en el tiempo. Este mecanismo se repite básicamente. Por ello al poco de entrar en una web, por ejemplo, constatamos que suelen ser los mismos los que dejan sus comentarios y participan, el blog se hace endogámico y es el principio del fin.
Entiendo que los blogs o evolucionan radicalmente, son demasiado parecidos a los medios tradicionales, o pronto caerán en sus mismos errores. Por otra parte la tentación del capital siempre está en la red y aquellos que destaquen serán absorbidos y pasarán a la nómina de las grandes empresas de comunicación aunque siempre habrá espacio para que alguien decida poner su integridad por delante de otras valores.
Por: Júcaro | Comunicación | Comentarios (0) | Referencias (0)