Domingo, 09 de octubre de 2005
Paseo acompañado por el Presidente de la Ciudad Autónoma y por la “preceptiva” comitiva periodística.
Reunión con los mandos del ejército y Guardia Civil; duración cinco minutos.
Visita al centro de acogida para los inmigrantes. No llega a entrar. El director del centro sale a la calle; conversan durante tres minutos. Dicen que no quiso entrar acaso para no mirar la mirada de los inmigrantes.
Posterior rueda de prensa a la que dedica cuatro veces el tiempo dedicado a conversar con los mandos y seis veces el tiempo que dedicó al director del centro de acogida.
Concluida la rueda de prensa y asiste a un acto protocolario de entrega de medallas. Rajoy quiere colocar una a un Guardia Civil; problemas con protocolo. Imbroda, a la sazón Presidente de la ciudad autónoma de Melilla , en solidaridad con su jefe se niega a imponer la condecoración. Con lo que está cayendo montan un numerito de chirigota auténtica si no fuera porque el drama de la inmigración es tan terrible. A continuación acto reservado para sus militantes en un hotel. Por todo lo expuesto la presencia de Rajoy en Melilla puede calificarse, según la opinión de cada cual de diferentes maneras: visita de Estado, sesión fotográfica o como cada cual desee..
Para concluir el esperpento recordar que siendo ministro nunca visitó Melilla y ahora lo hace para, entre otras razones, apoyar las expulsiones inmediatas para “hacer pedagogía”.
Por: Júcaro | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)