Sábado, 08 de octubre de 2005
Los músicos de siempre vuelven a publicar nuevos trabajos. No sólo Neil Young, también Rolling Stones, Paul McCartney o Tracy Chapman, entre otros, acaban de editar nuevos discos, y según la crítica son todos excelentes trabajos. Pero como no se puede escribir sobre algo que se desconoce no lo haré sobre éstos ni sobre el nuevo disco de Neil Young.
Una vez afirmó que “el óxido nuca descansa”, consciente de ello nunca se dejó atrapar ni por el éxito, ni por óxido, ni por la adversidad que la ha acompañado constantemente. Su música ha sido una búsqueda constante: nunca repitió la misma fórmula como han repetido hasta la saciedad tantos otros. Ha sido un perfecto inconformista y ha pasado sin recato alguno de la balada más sensible al rock más trepidante. Por ello en su extensa discografía encontramos trabajos de múltiples estilos pero en todos sus trabajos encontramos al auténtico Neil Young, es decir nunca ha disfrazado su presencia; los distintos estilos siempre han permitido encontrar al auténtico.
Descubrí a Neil Young en un magnifico vinilo que rayé de tanto escuchar; se trataba del Four Way Street que grabó en directo en compañía de Crosby, Stills y Nash. Aquel me llevó a Harvest y ya no pude escapar. De todas maneras de sus múltiples trabajos me quedo con Tonight´s The Night, Zuma y Rust Never Sleeps.
Todos los Neil Young me gustan, porque todos, aunque las apariencias engañen, son el mismo, pero me quedo con el que toma la guitarra eléctrica y en cualquier tema desbordado por un ritmo frenético hace sonar su guitarra como un aullido ¿bucólico? y conmovedor entre la estridencia del ruido más tremebundo.
Por: Júcaro | Cultura | Comentarios (0) | Referencias (0)