Lunes, 03 de octubre de 2005
Cada vez que el número de inmigrantes aumenta siempre surgen quienes miran a Marruecos. Lo hacen con una mirada de culpa por estar convencidos que permiten, o al menos actúan con dejadez en todo este asunto de la inmigración. Incluso algún dirigente conservador acusa de “aquiescencia” al ejecutivo marroquí o directamente señalan al rey alauita como instigador de muchas de estas entradas. Pero, para que un dirigente político se manifieste en términos similares tendría que conocer la realidad que padece Marruecos.
Marruecos es la antesala de Europa y hasta allí llegan miles de personas, no estaría mal recordar que tienen que atravesar el desierto y que si en España sufrimos las secuelas de la sequía imaginemos por un solo instante la situación que se puede vivir al sur del Estrecho. Es un magnífico artículo de Soledad Gallego-Díaz (El País del 30 de septiembre pasado) “Al sur de Marruecos, los ríos están secos”, para ir tomando conciencia de la situación de estos seres humanos. En España la controversia está garantizada por el uso y reparto del agua; donde simplemente no hay, qué se puede esperar. Marruecos esta al norte de la sequía de África, pero también del hambre de la huida de las guerras, de las pandemias, de la escasez y de la desesperación. Marruecos es el único acceso posible al paraíso para muchos africanos y hasta sus fronteras –la simple observación de un mapa físico de África nos sugiere la dificultad del control de las mismas- llegan continuamente buscando un espacio donde simplemente vivir. Nosotros tenemos un problema porque los flujos migratorios deben ser controlados, pero nuestra situación probablemente sea insignificante con la que vive nuestro vecino.
Se le acusa de permitir el paso, pero pocas veces nos detenemos a pensar la situación marroquí. Somos sobre todo egoístas e insolidarios. Si el problema lo tiene Marruecos lo único que parece preocuparnos es que no nos afecte y que los marroquíes soluciones “su” problema.
Por: Júcaro | Inmigración | Comentarios (0) | Referencias (0)