Martes, 27 de septiembre de 2005
Hasta hace poco pensaba que la actitud de algunos dirigentes del Partido Popular obedecía a una estrategia perfectamente planificada con el objetivo de erigir a Rajoy como auténtico baluarte y cartel electoral de la derecha española.
Al aparecer Zaplana o Acebes, por no hablar del inefalbe ex-presidente, con sus declaraciones simples y directas, siempre tenía la sospecha de estar dirigidas a poner en bandeja una salida airosa, templada y correcta de Rajoy. Consideraba que todo era simple estrategia y que tras la sordidez habitual de éstos, aparecería el candidato Rajoy para trasmitir buenas vibraciones, sentido de la responsabilidad y porte de estadista. Muchas veces el mismo D. Mariano declaraba sus deseos de hacer una oposición leal, educada y no desde las vísceras . Estaba convencido que sus intenciones eran auténticas, incluso coherentes con la imagen que muchos medios nos trasladan del político gallego y con lo que entendía como una perfecta planificación donde cada personaje juega el papel que le toca.
Pero el tiempo pasa y D. Mariano no mueve un dedo, no cambia una coma ni afloja el listón de insultos.
Mis supuestos, una vez más, eran erróneos
Por: Júcaro | Política | Comentarios (0) | Referencias (0)