Jueves, 22 de septiembre de 2005
Para celebrarlo Madrid ha sido un atasco. Es cierto que cada día celebramos algo; si se confeccionara un calendario con las celebraciones como las de hoy, seguramente muchos días y casi todas las semanas tendría su motivo de celebración. Sin contar las celebraciones religiosas, ni las fiestas locales, provinciales, autonómicas o nacionales, nuestro calendario está repleto de celebraciones de días mundiales: agua, libertad de prensa, telecomunicaciones, refugiados o medio ambiente. También contamos con días internacionales: mujer, juventud, familias, alfabetización, Paz o de la preservación de la capa de ozono. Todas estas celebraciones, así como otras muchas existentes, están motivadas suficientemente pero ante tanta abundancia los efectos positivos que se persigue con ellas, se difuminan considerablemente.
Puede que por ello, muchas de éstas pasen desapercibidas o como ha sucedido hoy sea un motivo para todo lo contrario. Tantas celebraciones inducen al error; incluso los medios de comunicación no se ponen de acuerdo; para unos hoy se celebra el Día Mundial sin Coches, para otros se trata del Día Europeo sin Coches. Sea cual fuere el ámbito lo cierto es que Madrid lo ha celebrado por todo lo alto.
Un día llamado a fomentar el transporte público se ha convertido en una auténtica pesadilla para los muchos afectados. Afirman que hasta 79 kilómetros de retenciones han sufrido los conductores, acaso como castigo ejemplar por no sumarse a la fiesta sin coches.
Lo de menos es saber si las competencias o incompetencias son del Ayuntamiento, de la Comunidad o de la Dirección General de Tráfico; algunos atribuyen el caos a la celebración del Mundial de Ciclismo, es lo mismo; competencias o incompetencias de los organizadores del evento.
Por: Júcaro | Sociedad | Comentarios (0) | Referencias (0)