Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Descosido

Viernes, 16 de septiembre de 2005

¡Qué buena es la energía nuclear!

En eso parecen empeñados muchos. Pero sentimos preocupación y miedo cuando nos anuncian un nuevo impulso de su producción; nos llaman ignorantes pero recordamos Chernobil. por ejemplo

Como si de una operación perfectamente planificada se tratara, de un tiempo a esta parte, podemos encontrar noticias sobre las bondades de la energía nuclear. Todas van encaminadas a contrarrestar al temor muy extendido que sentimos cuando nos hablan de la posibilidad de una nueva instalación o de aumentar su producción.

Nos pregonan la ausencias de motivos para tanta alarma o que el miedo que sentimos está injustificado; cuando recordamos Hiroshima y Nagasaki nos recuerdan que las plantas de energía nuclear no son bombas; cuando hacemos referencia a Chernobil nos afirman que aquello no se puede repetir porque ya se han tomado todas las garantías para evitar situaciones similares.

Son muchos los mensajes que nos llegan en este sentido. Pero por citar alguno, y como simple ejemplo, me quedo un interesante el artículo de James Lovelock que tiene el título tan significativo de “Ecologismo por la energía nuclear” y que es un canto a las bondades de este tipo de energía. Es interesante, aunque para justificarla llega a afirmaciones tan peculiares como que los aerogeneradores eólicos también pueden producir accidentes o que la energía nuclear es potencialmente dañina para las personas pero no para el planeta. Por otra parte acierta al recordarnos la “peligrosa práctica de quemar combustibles fósiles”. En mi opinión Lovelock pretende sostener lo insostenible; impulsar el desarrollo nuclear con el pretexto de una realidad como el cambio climático y despreciar la implantación de la energías renovables acaso por no ser rentables o porque aún falta tiempo para producir energía suficiente.

Recientemente la ONU ha hecho público un informe que parecía estar repleto de “buenas” noticias al rebajar las consecuencias del accidente de Chernobil. Aunque Greenpeace acusa al Organismo Internacional de Energía Atómica de minimizar de manera deliberada el número de muertos, de no considerar todo el territorio afectado y de eliminar secuelas por atribuirlas al “estrés” y a un “miedo irracional”, los datos independientemente de la cuantificación precisa del número de fallecidos y afectados por el accidente son tan tremendos que no podemos olvidar Chernobil.

Además, por mucha estrategia propagandística a favor de la energía nuclear que nos vendan desde el primer mundo, no podemos reprimir ese temor a un accidente nuclear en cualquier lugar del planeta porque la expansión de sus consecuencias no entendería de fronteras y porque aún no se ha dado una solución que garantice un control seguro, fiable y duradero de los residuos que genera.

Por: Júcaro | General | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentarios

Comentar


Recordar datos

Categorías

Post destacados

Pósito

Canales temáticos

Blogs

Medios

    Sindicación

    Añadir a Feedness
    RDF XML ATOM

    directorio de weblogs. bitadir
    Image Hosted by ImageShack.us BloGalaxia Mi primer Blog...pero gratis
    Descosido MySpace Layout Codes

    Titulares

    Otro blog

    LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009