Viernes, 02 de septiembre de 2005
Si fuera creyente le rogaría a Bush que no nombrara a Dios tantas veces, que no lo nombrara en vano. Probablemente, de los presidentes elegidos democráticamente, ningún otro como él lo cita en tantas ocasiones. Parece que todo lo fía a Dios, como si él fuera el verdadero representante de la voluntad divina. Estoy convencido que, de existir, estaría más cerca de los indefensos de Bagdad o de los que sufren en Nueva Orleáns, que del inquilino de la Casa Blanca.
Ya sabemos que el señor Bush no cree en los científicos y que frente a la teoría del evolucionismo apuesta por la predicación en las escuelas públicas del creacionismo. Es decir, eso de que Dios creó el mundo en seis días. También sabemos que no cree en los científicos que muestran su preocupación constantemente por el aumento de las emisiones contaminantes y por ello pasa del Protocolo de Kyoto, a pesar de que EEUU es el mayor emisor de dióxido de carbono. No relacionaré esta tragedia con el calentamiento de la tierra; esta misma zona padeció en 1927 enormes inundaciones en el valle del Mississippi que los aficionados al blues recordamos por la letra que Blind Lemon Jefferson cantaba en Rising High Water Blues que decía algo así como: “Agua en Arkansas, gente que grita en Tennessee,/ ooh, gente que grita en Tennessee./ Si no me voy de Memphis, el agua me tragará, pobre de mí.....miles de personas están sobre las colinas/ mirando los lugares donde vivían”. No relacionaré la tragedia del huracán Katrina con la despreocupación por la protección de la naturaleza, pero sería adecuado pensar detenidamente en lo que están haciendo con nuestro planeta.
No debería Bush volver a decir que EEUU es el Primer Mundo, porque las imágenes que nos llegan son fiel reflejo de la burbuja que nos vende el imperio. Un país amenazado por el terrorismo internacional, que supuestamente está preparado para cualquier ataque; si atacaron el World Trade Center y la Casa Blanca, podrían haber atacado también los diques de Nueva Orleans, por ejemplo; un país que intenta exportar su ejemplo a todo el mundo, ha quedado dramáticamente retratado en estos días: muerte, imprevisión, sufrimiento, incapacidad, squeos, angustia, pillajes, ayuda humanitaria tiroteada, violaciones, policía acorralada, inoperancia mayúscula; Tercer Mundo.
No deviera Bush volver a nombrar a Dios en vano.
Por: Júcaro | General | Comentarios (0) | Referencias (0)