Lunes, 29 de agosto de 2005
Resulta que creer cura. A esta conclusión ha llegado la revista The Lancet. No supone novedad alguna pero es de agradecer el rigor científico para avalar algo que pertenecía al acervo común. Sabemos desde siempre que para afrontar cualquier enfermedad la predisposición del enfermo es muy importante; que si nos atiende el médico habitual y nos receta aquellas mismas pastillas, que en otra ocasión nos alivió el dolor de cabeza, ahora casi con toda seguridad nos producirá el mismo efecto benéfico.
La revista The Lancet se hace eco de un estudio que llega a la conclusión de que la homeopatía no cura y sus efectos beneficiosos se deben sólo a la autosugestión del paciente. Por lo que se sabe, algo parecido le ocurre a la medicina tradicional; recientemente Luís Rojas Marcos, en un artículo publicado en El País y titulado “Empachados de recetas”, afirmaba que en la actualidad se calcula que entre el 25% y el 50% de los enfermos más comunes mejoran con un placebo. En consecuencia y sin entrar en un análisis más riguroso del asunto, se podría afirmar que, al menos en este aspecto, ambas medicinas son coincidentes.
Los médicos de cabecera saben mucho de esto y podrían contarnos anécdotas al respecto. Un médico conocido me cuenta que muchas veces actúan como confesores, que algunos pacientes mejoran sus síntomas con sólo asistir a la consulta y ser escuchados durante unos minutos; que el poder de la mente es tal que un mismo producto al que sólo se le cambia el nombre y la presentación incide de manera distinta en un mismo paciente, al pensar éste que se le está administrando un fármaco distinto al que habitualmente toma.
El editorialista de la revista en cuestión reclamaba de los médicos “honestidad y valentía” para informar a los pacientes de la falta de poderes curativos de la homeopatía. Si se le pidiera la misma valentía y honestidad a los galenos sobre la administración de placebos se podrá ser coherentes, pero ¿cuáles serían los resultados?
En la familia algunos miembros recurren a la homeopatía otros a la medicina tradicional y, no decantándome por ninguna de ellas, siempre mantengo que la mejor medicina es aquella que te ayuda a sanar.
Por: Júcaro | General | Comentarios (0) | Referencias (0)