Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Descosido

Jueves, 25 de agosto de 2005

Sobre colección de jazz

Me declaro, imperfecto. Si manifiesto ser admirador de artistas como Jarret, Holliday o Chet Baker por ejemplo, sólo mereceré el desprecio de los que se autoconsideran auténticos degustadores y expertos de esta música universal que es el jazz.

Probablemente en estas reseñas musicales reiteraré en alguna ocasión la argumentación de buscar en la música algo semejante a la belleza o la transmisión de sentimientos. Es cierto que otros prefieren encontrar en la música un motivo de regocijo, de alegría; que en algunas ocasiones la música sirve como medio de protesta o manifiesto contra el poder; que incluso la música a veces sólo es una especie de cortina para acallar otros sonidos; pero particularmente siempre he buscado en la música ese sonido que trasmite emoción, eso que los flamencos llaman pellizco.

Intentaré unas notas sobre algunos de los discos que configuran mi colección de jazz. Sé que tendré las dificultades propias del quién tienen verdaderos problemas para expresarse correctamente pero además las dificultades de quien es un simple escuchador de jazz. Y si alguien osara leer estas reseñas debe reconocer que carezco de conocimientos musicales. En consecuencia escribiré sobre todo de impresiones y sensaciones.

Dicho esto sí quiero dejar constancia desde este momento que renuncio a centrarme en aquellos aspectos un tanto sórdidos que la vida de muchos músicos puedan tener. Es cierto que en cada interpretación el músico deja reflejos de su estado de ánimo, de sus vivencias. Pero como los estados de ánimos son desconocidos y algunas vivencias resultan demasiado conocidas, renuncio caer en lo que hacen algunos críticos al comentar un disco o la trayectoria musical de algún artista.

Ya escribí más arriba que me declaro imperfecto, acaso porque la perfección no exista. El concepto de perfección es estático en sí mismo puesto que algo perfecto supone que no es susceptible de ser mejorado; consecuentemente significa que es algo acabado, sin posible evolución, que se considera completo. En este sentido es una reliquia, algo susceptible de ser adorado; pero inservible, estéril. Profundizar en la imperfección es moverse, profundizar en lo que nos interesa como personas. Esta colección es igualmente imperfecta; si relacionara todos los discos de la misma cualquier buen aficionado señalaría la ausencia de discos y músicos indispensables en cualquier colección pero, como toda colección, está inacabada y como aficionado dejo constancia que adquirí muchos de estos discos guiado más por mis sensaciones que por obediencia a los críticos y expertos musicales.

Me gusta el jazz porque significa imperfección o dicho de manera que seguro satisface mejor a los jazzeros más ortodoxos, por su búsqueda constante de la perfección.





Por: Júcaro | Cultura | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentarios

Comentar


Recordar datos

Categorías

Post destacados

Pósito

Canales temáticos

Blogs

Medios

    Sindicación

    Añadir a Feedness
    RDF XML ATOM

    directorio de weblogs. bitadir
    Image Hosted by ImageShack.us BloGalaxia Mi primer Blog...pero gratis
    Descosido MySpace Layout Codes

    Titulares

    Otro blog

    LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009